El Kitty’s, El Oneill’s, Guillermo “El Llorón” y El Primer Contrato con Warner….

(Toda la culpa fue de Paul McCartney VI)

 

Tocábamos los viernes y sábados en dos tabernas Irlandesas que siguen hoy en Madrid, el Kitty O’shea’s (Que ahora se llama James Joyce) y el Oneill’s, eso te garantizaba el pago del piso por parte del grupo y la deliciosa comida del Lidl basada en espaguetis,salchichas de frankfurt , arroz, sopas de sobre y paquetes de chorizo envasado al vacío.

El día siguiente a los conciertos íbamos a recoger los restos del naufragio de aquellas noches locas,los oneillsdueños de los irlandeses nos invitaban a comer, casi siempre ensalada del país y  pollo a la piedra, lo llamábamos así porque si te caía un trozo de aquel rebozado en la cabeza podía matarte, estos dos pubs se ponían hasta arriba de gente que venía a vernos,tocábamos un set list de 28 canciones en el que se combinaban versiones de clásicos en inglés con temas propios en castellano,por todo esto percibíamos una cantidad de dinero suficiente para sobrevivir en la capital, pero sólo a veces.

En el Kitty’s siempre venía a vernos Guillermo, al que terminamos apodando “el llorón” ,los empleados del local le llamaban “Cry Baby”, nunca entendí la presencia de aquella hermosa criatura en nuestros conciertos,tampoco supimos jamás de donde salió,era un joven desgarbado con gafas y actitud pesimista, aunque pacífico y amable,se suponía que venía a divertirse, entraba al local contento, de verdad,pero siempre se le acababa complicando la noche de muy mala manera.

Empezábamos a tocar y hasta ahí  todo normal ,pero de repente, como a mitad de bolo se ponía  a llorar lloroncon furia, se arrinconaba en una mesa y lloraba, lloraba mucho, pero no era un llanto normal, era como exagerado y con unos aspavientos y alaridos que el volumen de nuestra música no terminaba de ocultar,pensábamos que era porque no le gustaban las canciones o algo parecido, pero el espectáculo se repetía  semana tras semana.

En su discman solo llevaba nuestra música,así que aquel no podía ser el motivo de semejante tragicomedia,al principio nos sorprendió eso tan extraño que le sucedía a aquella inocente criatura, pero cuando percibimos que lo hacía constantemente durante meses ya nos acostumbramos.

Nos invitaba a tequilas y chupitos de bourbon,en ese momento estaba alegre, pero de repente se ponía a llorar a chorro, se apoyaba en las mesas, y las mesas se rompían, cogía un vaso y el vaso se hacía añicos bisiestos, era como Hulk pero en versión triste,parecía que tenía una fuerza sobrehumana,  lloraba mientras nosotros tocábamos “I Saw Her Standing there” de los Beatles, era una sensación contradictoria  ver a un tío allí rompiendo mesas y vasos mientras lloraba con un aspecto inocente y angelical al tiempo que sonaba un rock and roll.

Llegamos a la contecho rotoclusión de que estaba enamorado de una de las camareras del local a la que conocíamos como “la novia cadaver“, Meef era excesivamente delgada y andaba como las extraterrestres de la película Mars Attacks de Tim Burton,levitaba por encima del suelo y se movía despacito.

Uno de los días el joven Guille vino a vernos desencajado diciendo que al mediodía mientras comía un cocido junto a su familia en el salón de su casa el techo se había abierto  de repente  y  sus vecinos habían caído desde el piso de arriba con un terrible estruendo y ahora toda la familia dormía en un hotel esperando que les taparan aquel agujerito, no se porque extraña razón esa delirante historia tenía pinta de ser real, nosotros flipábamos con Guillermo “Cry Baby”…

El encargado del local, Ian, era un auténtico Hooligan de la noche, nos ponía los cubatazos en vasos de pinta, los llamaba Cola-Caos,”hola Jaime“,decía a voz en grito,” te pongo un Cola Cao?” y soltaba una carcajada a lo supervillano con un acento macarrónico que me encantaba, el tío ni corto ni perezoso te metcolacao1ía un mega-combinado monstruoso en vaso de pinta en la prueba de sonido, claro, para la hora del concierto ya andábamos como Las Grecas.

Un día no estaba el equipo titular de camareros y nuestro guitarrista pidió el famoso Cola-Cao tras un largo concierto,  le sirvieron a las 3 de la madrugada una enorme taza de leche hirviendo  con cola-cao y grumitos pero de verdad, aquel hombre sudando como un animal y le sirven ese tazón de leche bien calentito, sólo le faltaban las magdalenas,no estaban familiarizados los nuevos empleados con nuestro argot.

El cantante de la banda siempre me advertía con buen criterio que no dejara los Cola-Caos tan cerca de KISS FUEGOSlos enchufes, que con lo chispao que me ponía hacia el final de aquellos conciertos podíamos tener un drama, yo le decía,”si, si,ajora“, hasta que una noche tocando “Great Balls of Fire“, envuelto en llamas y mimetizado en Jerry Lee Lewis le di una leche al Cola Cao de los cojones, con la mala fortuna que fue a dar en la regleta de enchufes y reventé los plomos del local ,tremendo chispazo y fuegos de artificio por doquier,vaya show!.

Allí los dejé a oscuras durante un buen rato hasta que consiguieron arreglar la escabechina, coño! aquello parecía un concierto de Kiss!, subían los plomos, pero volvían a saltar,algunos de los empleados aprovecharon la coyuntura para morrear en el almacén del Kitty’s, cómo morreaban!

El Staff de aquel garito  se ponía como Dean Martin en sus buenos tiempos y muchas noches dormían en nuestra acogedora casa , al día siguiente por la tarde volvían al pub con las caras desencajadas pero felices,seguimos tocando en estos garitos irlandeses hasta que un día vino a vernos Ganchito, uno de los guitarristas del grupo de moda en las radiofórmulas de aquel momento y que había abandonado la formación.

Ganchito fue nuestro manager durante un tiempo,consiguió que firmara mi primer contrato con Warner, looneyla editorial que llevaba los destinos de Bugs Bunny, Porky ,El Correcaminos y la madre que los parió a todos,si tuviera una maquina del tiempo no volvía a firmar un contrato de esas características en mi puta vida.

Básicamente es un acuerdo escrito que se firma con los compositores, tu le das un porcentaje de tus canciones a Mr Warner de por vida y se supone que ellos te mueven los temas (para pelis, anuncios o series de televisión) y a cambio te dan una cantidad de dinero,es como un banco,pero de canciones , el porcentaje que les cedes puede ir desde un 5% hasta un 50% que es la versión más sinvergüenza y canalla de estos preciosos pactos.

Yo cedí toda mi obra por un 35% y 7000 euros,pero allí no movía las canciones ni Perry Mason, hubiera sido más inteligente pedir un crédito personal al banco que no te exigen tus canciones hasta el día de tu muerte, pero coño, es que era la Warner! el sello ese que veía yo en todos los discos de artistas que admiraba.

El director artístico de esta prestigiosa editorial se parecía al malo de Aladino, yo le llamaba Jafar,  y jafaraprendí a imitarlo, era un hombre sagaz, nos contaba historias sobre El Sueño de Morguapo, Alex Lumbago o Alberto Comelasaña y un montón de cotilleos sobre artistas en los que yo no estaba interesado.

Jafar hablaba de todo menos de nosotros, tenía una verborrea que no era normal,estaba considerado uno de los tíos más pesados de Europa, llegué con resaca a firmar aquel contrato y casi me duermo con las historietas del enemigo de Aladino, a mis compañeros no les hacían gracia ni las fábulas de aquel hombre ni que yo oliera a whisky por lo que pudieran pensar en una editorial que estaba acostumbrada a tratar con artistas de toda índole,así que hice de tripas corazón y firmé como pude con los sudores  de la muerte.

Ganchito no aguantó mucho nuestro modo de vida, éramos 5 energúmenos que le sacábamos al pobre de sus casillas como  Iker, gritábamos y repetíamos palabras de manera irritante cuando estábamos en casa o en la furgoneta,éramos como hienas,realmente inaguantables,un día lo encontré en la cama en posición fetal y con una almohada roja de Ikea con forma de corazón en la cabeza,no podía más, Ganchito había petado, lo hizo lo mejor que pudo, pero eran pocos los que podían aguantar nuestro ritmo de la noche…

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Escuchando “The Weight Of The World” de Ringo Starr

 

 

2 pensamientos sobre “El Kitty’s, El Oneill’s, Guillermo “El Llorón” y El Primer Contrato con Warner….”

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