Capítulo XIII: Sobre Puticlubs, Consejos de Guerra, Salas de Fiestas y Presentar Discos en Directo……

Continuábamos viviendo los 5 miembros del grupo en el piso de 57 metros cuadrados cercano a Atocha, cuando alguien se quería desmarcar del camino establecido por la banda  buscando un trabajo estable al margen de la música o haciendo alguna otra actividad remunerada paralela en el mundo real, el resto del quinteto le cogía y le hacía lo que llamábamos “Consejos de Guerra” , aquello si que era jodido.

Se agarraba al paisano  y se le reventaba el cerebro a base de argumentos poco sólidos diciéndole consejoque si se le ocurría realizar otra actividad considerada normal se olvidara del grupo, sólo faltaba ponerle al sujeto los focos  en la cara a lo Conspiración de Mel Gibson, solía ser por la noche en casa cuando no había nada mejor que hacer…

Aquellas depuradas técnicas de maltrato psicológico le dejaron a más de uno  la azotea trastornada de por vida, normal, eran unos métodos  propios de los espías rusos en la Guerra Fría, se seleccionaba al individuo y se le devolvía al camino correcto de tocar por tocar, de no cobrar un puto duro y de vivir en el mundo irreal del rock and roll,el enfrentamiento siempre era de cuatro contra uno,y nadie se aliaba nunca con el débil came to me, le podía tocar a cualquiera,te ibas a la cama calentito, yo sabía que esto tarde o temprano nos iba a pasar factura sin Iva.

A los pocos años descubrí que nada es gratis, yo, entre los traumas de mi infancia,los Maristas,Margarita la profesora del conservatorio, los consejos de guerra,el grupito,el Arquitecto metido a productor, Papicho, los rones,las groupies y la madre que los parió a todos desarrollé una patología llamada Neurosis Obsesiva,para que nos entendamos, lo que tienen Woody Allen o Harrison Ford, pero yo sin fama y sin dinero, conseguí neurosissuperarla con el paso de los años, en otro post hablaremos de esta  cabrona rareza toca pelotas de la que tengo material  para una tesis y tres doctorados,me convertí en el puto Jack Nicholson en la película Mejor Imposible saltando baldosas.

Mientras el Arquitecto seleccionaba canciones para el nuevo disco, nosotros seguíamos con nuestros conciertos en garitos de la capital y los alrededores,mezclábamos nuestros temas con canciones de Bon Jovi, Maroon 5 o Coti Matamoros, un amigo nos habló de un nuevo local que acababa de abrir sus puertas en la calle Alberto Alcocer un huevo, era tipo neoyorquino, a lo Upper East Side de Gossip Girl.

Alto Standing castizo amigos, con su jefe de sala, reservados con champaña, decoración minimalista y mujeres maniquí, el nombre del garitazo era Liberat A Willy, en aquel lugar éramos los únicos que teníamos derecho a entrar en zapatillas,poseía una política de puerta muy estricta,el portero se parecía a Bill Murray, pero sin risa, por no entrar a veces no entraban ni nuestros seguidores, el resto de público eran altos ejecutivos y atractivas mujeres con vertiginosos tacones,pagaban unos cachés desorbitados en comparación al resto de locales, nos fue bien desde el primer día e hicimos buenas migas con el staff.

El jefe de sala guardaba bastantes similitudes físicas con Chiquito de la Calzada, era un señor con años de experiencia y correctísimo,tenían un relaciones públicas que se parecía  al Pato Howard, se le había ido de rat pack drunklas manos el tema de la silicona en los labios,parecían los de Carmen de Mairena,aunque este era guapetón y atlético jones.

Allí tocábamos al menos dos veces al mes y se ponía hasta arriba, igual que nosotros, que nos servían el alcohol en gigantescas copas de balón y acabábamos tocando como Charlie Sheen,Ernest Hemingway y Dean Martin juntos,nos bebíamos aquellas peceras como si no hubiera un tomorrow.

Yo me llevaba bien con Alina,la señora rusa que estaba en la puerta de los baños, tenía unos 60 años, y se encargaba de vender chicles, algunas colonias, tabaco y lo que hiciera falta, pero de repente hacía como el Diablo de Tazmania y se plantaba en el escenario a cantar el Kalinka Kalinka como una loca, aquello era espectacular, te entraban ganas de jugar al Tetris.

En aquel local tenías que llevar mucho cuidado si intentabas ligar porque había chicas de atrezzo,bueno, en realidad había dos tipos de féminas contratadas,por un lado estaban las jóvenes a las que pagaba la sala para que estuvieran allí haciendo de imagen y te creyeras que eran accesibles y luego estaban las señoritas a las que tenías que pagar para irte con ellas.

Los responsables de la discoteca siempre me decían que aquellas poderosas mujeres se colaban en el local lucyprocedentes del Caballo Loco (que era el puticlásico que había justo al lado), aunque yo no me lo creía,lo sé porque a veces cuando nos cerraban el Liberat a Willy acabábamos bebiendo copas en aquel sitio con luces de colores y no me cuadraba con el perfil de las chicas.

Un día tras el concierto vi que se dirigía hacia mi una atractiva oriental, se parecía a Lucy Liu, me pidió que la invitara a un tequila,reposado, y así lo hice,yo pensé que había triunfado, me sentía como una estrella del Rock, cuando me disponía a ingerir el preciado líquido tras el brindis y pensando en morrear, la exótica mujer me propuso ir a su casa, y yo, claro, le dije que si, me dijo que eran 300€ más el taxi, entonces miré al techo, puse mi mirada a lo Trueba y me fui hacia atrás lentamente haciendo el Moon Walk de Michael Jackson (are you Uoki? Are you Wookie Annie?).

En esta sala venía a vernos un escritor muy fino, tenía unos 60 años y modales exquisitos, se hizo adicto a nuestros shows y se enamoró de nuestro batería,se enfrascaban en largas charlas tras los conciertos,el literato decía que quería invitarle a su mansión y que pasearan por su bosque al amanecer para hablar de filosofía, de filosofía modosa claro….

Aparte de tocar allí en días normales, también nos contrataron para tocar las noches de fin de año haciendo versiones,nos pagaban 3000 eurazos, aquello ya eran palabras mayores,la nochevieja nieveterminaba siempre  en nuestra casa,nunca entendí porqué el público prefería venirse a casa a ver suciedad y pelusas en lugar de irse con los millonetis en sus porsches, debía ser el efecto escenario o la curiosidad del personal, no sé.

Se juntaban unas 15 personas en el día de año nuevo a las 8 de la mañana en nuestro hogar,algunos iban asombrados a la cocina, porque se volvía a producir el fenómeno de la nevada espontanea,la gente entraba allí y mientras se cortaban su cachito de jamón construían un bonito muñeco de nieve dentro del domicilio,era como Frozen, pero la versión para adultos “y si hacemos un muñecoooo“,se les ponían los ojos en blanco, estaban como locos allí con la nieve,estuvimos una larga temporada tocando en Liberat A Willy , el caché fue bajando….pero aguantamos.

Nuestro “manacher” seguía siendo Papicho, este hombre tenía unas ideas de bombero que me río yo del que inventó el Sprin Go,el Fruitopía o los Fistros de matutano, nos llamó para informarnos de que había reservado el Paraninfo de la Universidad de Alicante con el objetivo de realizar la presentación de nuestro disco,entramos en su despacho, tenía allí una fuente de esas japonesas que tira agua constantemente en fistrosbucle, a mi me daba todo el rato ganas de orinar aquel chorrito nipón de los cojones, yo creo que lo hacía para que la gente saliera antes de su despacho.

Papicho siempre acababa todas las frases con la R,lo primero que nos dijo para hablarnos de la presentación  fue “yo el conciertor ya lo he vistor” ” el conciertor (pausa y respiración) YA LO HER VISTOR!“, joder, cómo podía haberlo visto? Qué era, el Rappel de la playa de San Juan? Tenía un Delorean o que coño pasaba allí?!, yo no entendía una mierda.

Para la presentación no se le ocurrió otra cosa que poner una mesa de debate delante del escenario con el telón bajado,como si aquello fuera La Clave, entonces, cuando el público esperaba que empezara el concierto salíamos nosotros a pegar allí una rueda de prensa, con los nervios de antes del recital contestando preguntas surrealistas del público y los fanes con nata,cuando se abrió el telón y empezamos a tocar nos dimos cuenta que a Papicho se le había cruzado el cable con el tema de luces, yo no sabía si estaba tocando en el Paraninfo, en la nave nodriza de V,o si me había escapado de  la Cárcel de Foncalent con aquellos focos cegadores pegándome en la cara.

Fuimos invitados por Papicho a un concierto previo a la celebración de la segunda edición del Filomatic-Festival (Capítulo IX) en el que se presentaba el cartel,  tocaron Alex Lumbago y La Porquería, a estos últimos como se aburrían mientras esdestrozo camerinoperaban su turno para tocar se les fue de las manos en el camerino.

Decidieron inundarlo por sus santos cojones, querían convertir aquello en el  Venecia del Levante y estaban esperando las góndolas, cogieron el salchichón y el chorizo de los sandwiches e hicieron caras gigantes sonrientes con las lonchas en las paredes ,pegaron el pan  en el techo e hicieron pinturas rupestres con la nocilla a lo John El Rojo del  Mentalista, esto enfadó mucho a Papicho, que entró en cólera y les obligó a adecentar aquel estropicio, allí tenías a los fenómenos de rodillas hasta arriba de todo tipo de sustancias limpiando a duras peras  aquel camerino, Papicho les gritaba y les repetía constantemente SOIR UNOR HIJOR DE PUTAR! NO VAIR A IR A FILOMATIC FESTIVARRRRL!!!!, NO VAIRRRRR!….

Escuchando a Whitney Houston – I Wanna Dance With Somebody.