Jose Antonio «El Del Piso», El Batín de Turrón y El Hombre Pájaro.

(Toda La Culpa Fue De Paul McCartney VII)

Vivíamos en la calle Fuenterrabía 5,piso segundo, puerta A,todos los miembros del quinteto allí juntitos y en armonía en ese reducto cercano a la Basílica de Atocha, nos escondíamos de nuestro casero Jose Antonio……»el del piso», era un hombre afable pero le teníamos miedo, el pobre llamaba educadamente a casa, controlándose todo lo que podía para no perder los papeles y armar un cirio, con tono de desesperación decía,»Hola, soy Jose Antonio«, hacía una enorme pausa respirando profundamente como El Loco de La Colina y matizaba con resignación « el del piso…«, con el único objetivo de conseguir cobrar el ansiado alquiler, pero nunca lograba su propósito.

Constantemente había voces de alarma, vivíamos atemorizados, como si se aproximara la tercera guerra youngsherlock1mundial,que viene Jose Antonio! Esconderos que hemos visto a Jose Antonio por la calle! No descolguéis, que seguro que es Jose Antonio! joder,la madre de Dios, éramos unos paranoicos profesionales.

Sonaba el teléfono de casa y era como jugar a la ruleta rusa, todos completamente acojonados,agazapados con las manos en la cabeza, a ver quién tenía los santos cojones de cogerlo, odiábamos  aquel artilugío del demonio inventado por Graham Bell , parecía que  fuera a cobrar vida propia y abalanzarse sobre nosotros  como los pastelitos de El Secreto De La Pirámide,toda esta sobreactuación por si era Jose Antonio……….. «el del piso», pobre hombre, pobre vecindario!.

Llegó el día en el que llevábamos 7 meses sin pagar el alquiler, tocaron a la puerta, yo estaba recién levantado y el resto de la casa dormía, miré a través de la mirilla y juro que vi a Jose Antonio…….»el del piso» acompañado de un agente de la autoridad, alarmé a toda la banda mientras aquel hombre golpeaba la puerta una y otra vez con desesperación a lo Pedro Picapiedra.

Desperté a todos al borde del infarto y estuvimos escondidos en silencio en diferentes rincones incluyendo  las camas y los apedropuertarmarios un largo tiempo mientras aquellos señores continuaban arreando golpes con impaciencia, teníamos miedo de que consiguieran entrar y nos llevaran a prisión esposados o algo peor, imaginábamos que iban a tirar el portón  en plan redada televisiva con la correspondiente emisión en España Directo y la típica vecina diciendo, «parecían buenos chicos«, «eran de lo más normal» mientras nos trasladaban al furgón policial, cuando decidimos que había pasado el peligro salimos de nuestros escondrijos y nos enteramos que había sido un mensajero de Seur que traía un paquete.

En aquella casa no había orden ni concierto, bueno, concierto si, reventábamos al vecindario, a veces nos aburríamos y cogíamos los muebles de la portería y montábamos la portería en casa para ver como quedaba ese mobiliario en el salón,otras, subíamos  los carros del supermercado, los llenábamos de cervezas y hacíamos carreras o alguna performance Almodovariana en aquel piso de 57 metros cuadrados ante un selecto público.

Los vecinos acabaron hasta los cojones de nosotros,normal ,en una de las actas de reunión de la comunidad a lo Aquí No Hay Quien Viva que colgaron en la portería escribieron «Orden del día. Tema exclusivo a tratar en la asamblea de hoy : El escándalo y malas formas causados por los vecinos  del segundo, Actuaciones a Seguir: » debajo de ese letrero les escribimos  la lista de actuaciones que teníamos programadas  en los diferentes garitos ante el mosqueo del presidente de la comunidad y todo su séquito.

Convivíamos en casa con nuestros instrumentos musicales,el monumento más emblemático era la torre Elnotade timbales  del batería en el salón, organizábamos excursiones guiadas,la gente venía como turistas a hacerse fotos en aquel maravilloso apartamento en el que se juntaba el olor a macho,las pelusas y el backline.

Yo iba todo el día con un batín color crema pastelera (mis colegas lo llamaban El Batín de Turrón), era como El Nota de El Gran Lebowski  pero en versión castiza, teníamos la esperanza de que esa bata acabara algún día enmarcada en uno de los Hard Rock Cafés que pueblan el mundo,lo complementaba con un pijama Dustin bastante vetusto morlo, te lo quitabas y aquel pijama echaba a andar solo, tenía mas agujeros que un queso de gruyer, destacaba el orificio en la entrepierna del tamaño del  Cañón del Colorado, a veces metía el pie por aquel «bujero» y una de las perneras se me quedaba colgando,pero a mi me daba igual,me la sudaba por completo, estábamos totalmente asilvestrados,como George de la Jungla, absolutamente adaptados a aquel medio hostil, pero no lo percibíamos.

En nuestra genuina morada vi casi de todo, puede que fuera fruto de mi imaginación, o puede que no, un birdmandía me pareció advertir la presencia de un señor flaco, muy flaco, parecido a Birdman en la repisa de la ventana a punto de saltar al vacío a las 7 de la mañana, decía que era un pájaro y que iba a echar a volar  al tiempo que movía el cuello como una paloma y me pedía que le diera pienso luego existo.

Una noche apareció un hombre de cuerpo magro afirmando con convicción y seriedad que su teléfono Motorola se había convertido en una magdalena y podía absorber cualquier tipo de líquido  ,lo introdujo en un vaso de agua con agresividad pero no consiguió su objetivo,con la consiguiente frustración.

Vi gente lanzando vasos de cristal por la ventana, y personas corriendo alrededor de la manzana del edificio en calzoncillos gritando como Macaulay Culkin en Solo En Casa, policías con metralletas en la puerta, majorettes americanas de pura cepa  haciendo piruetas imposibles a cambio de un beso, personajes desnudos tirando huevos en el suelo de la cocina y rebozándose posteriormente como un san jacobo.

Una vez vino un joven que cogió la gran mesa del salón e intentó rompérnosla en la cabeza al grito de «yo os mato cabrones» mientras nosotros veíamos la televisión tranquilamente sin inmutarnos,como no consiguió su objetivo se puso a agujerear el gotelé de la pared con un tenedor como en la peli Cadena Perpetua,quería halanzallamascer un túnel al mas allá o eso decía.

Algunas veces nos visitaba un chico de tez blanca y cabellos dorados al que apodábamos el Albino de Oro ,no hablaba mucho pero de repente se ponía totalmente ciego de plis play y repetía a gritos en plena madrugada como poseido y en bucle la absurda frase «ponme la palabra Harry!!!» «Quiero escuchar la palabra Harry!!» que puto sentido podía tener aquella oración?  , que enjundia con la palabra Harry coño.

Vi procesiones por la calle en las que el ídolo a adorar era un mono gigante de peluche, pirómanos vestidos de Rambo haciendo auténticos lanzallamas con un mechero y botes de laca,ríos de fuego en el pasillo,pijos de libro que preferían dormir en nuestro agujereado sofá que en sus confortables camas viscoelásticas y extrañas sustancias alucinógenas que sustituían al queso en la lasaña.

Por las mañanas veíamos El Programa de Ana Rosa o dormíamos y por las noches salíamos a hacer «relaciones púbicas» o tocábamos en diferentes lugares de la capital,a veces hasta ensayábamos en unos locales llamados El Cielo de Madrid.

Williams el encargado de estas salas era  un amable ecuatoriano de mediana edad al que tenían  allí gnomotrabajando jornadas de hasta 17 horas,era el responsable del bar y de las llaves de los locales,el pobre a veces sostenía con convicción que veía gnomos, Gnomos joder!, «Vi un gnomo!» afirmaba, «Corría por acá! Cerquita del ascensor! Si! Ya! Ahora mismito! yo lo vi!» decía» , le pedías una hamburguesa y le insistias, «sin ketchup y sin mayonesa Williams por favor«,el respondía» Si! Ahorita! Ya!«Y te traía una hamburguesa con doble de Ketchup y Mayonesa,»pero coño Williams! Te habia pedido sin Salsa!»  «si! Ahorita!Ya!» Respondía…físicamente era una bella mezcolanza entre Pablo Milanés y Miguel Ríos.

El compañero de Williams se encargaba del parking, era un hombre esquelético con toques del Pozi y de Fido Dido pero con muchos años de experiencia,cuando llegábamos siempre nos saludaba enfundado en un mono azul a lo Mario Bros con un amable y ronco «ya están aquí otra vez los hijos de puta» siempre quería venir a nuestros conciertos pero decía que cuando estaba a punto de llegar a las salas en las que tocábamos  se cruzaba con las llamativas luces de algún prostíbulo y acababa allí rociado en champaña a las 5 de la mañana con el cuerpo desnudo  y se gastaba el sueldo del mes,luego le daba el arrepentimiento por no haber asistido a nuestro recital y nos pedía disculpas…..

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Escuchando Randy Edelman «Uptown Uptempo Woman»

 

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